Un tribunal federal le ha caído atrás a la administración Trump, ordenando que reinstalen a 19 oficiales de inteligencia que habían sido despedidos. Estos 19 oficiales, que trabajaban para la CIA y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, estaban asignados a tareas relacionadas con la promoción de la diversidad. La orden del tribunal significa que los despidos de estos empleados, que se enfocaban en la diversidad dentro de las agencias, fueron declarados improcedentes. Ahora, la administración está obligada a ponerlos de nuevo en sus puestos, picheando la decisión inicial de removerlos.