Se ha forma'o el revolú porque una mujer soltó la sopa: su hijo, que trabaja para la ciudad, le confesó haber sido el gatillero que le quitó la vida a una mamá en el Bronx. Esto pasó hace casi una década, y la víctima recibió un disparo a través de la mirilla de su puerta. La madre hizo esta sorprendente alegación.