Se ha reportado que una plaga de algas está afectando a Israel. Esta situación se ha agravado por los residuos provenientes de Gaza, lo que ha provocado que las plantas desalinizadoras dejen de funcionar. Ante este gufeo, se está sugiriendo una posible solución: rehabilitar las plantas que están ubicadas dentro del perímetro de Gaza, cerca de Israel. La idea es bregar con el problema desde la raíz para ver si se puede meter mano a esta situación tan difícil.