Se formó el sal pa' fuera con un congresista republicano, ¡y es que el hombre decidió no ir por la reelección! ¿La razón? Se dice que hay acusaciones de conducta inapropiada en el aire. El meollo del asunto, según el informe, es que el congresista supuestamente andaba repartiendo regalos bien caros a sus empleadas. Eso como que no brega bien y, fokin', le costó la silla.